martes 17 de noviembre de 2009

El guerrero pacífico


Acabo de ver la película "El guerrero pacífico", que me recomendó mi psicólogo y estoy impresionado. Me gustaría compartir con vosotros algunas cositas que se dicen en ella y sobre las cuales no estaría mal pararse a reflexionar.

Cada momento es único. No hay instantes vacíos.

¿Qué hora es? Ahora. ¿Qué eres? Este momento.

Tres reglas fundamentales.
  • Paradoja: La vida es un misterio. No pierdas el tiempo deduciéndola.

  • Humor: No pierdas su sentido. Sobretodo en ti, te dará una fuerza colosal.

  • Cambio: No hay nada que perdure.

El viaje aporta la felicidad, no el destino.

Me considero a mí mismo un guerrero pacífico, porque las verdaderas batallas se libran en el interior.

Recomiendo a todo el mundo esta película desde el corazón.

domingo 15 de noviembre de 2009

Divagaciones domingueras


Después de un feliz fin de semana en la que he disfrutado de la compañía pececil y la de mi gran amigo El Oso Estudioso (breve, pero fantásticamente intensa en varios niveles), me siento aquí a escribir un poquitín.

No tengo mucho que contar, sinceramente. Simplemente decir que me siento bien, que hacía tiempo que no estaba tan sereno (quizás más en apariencia, pq por dentro estoy en plena ebullición, eufórico y "contestón" -a veces, y desde la educación y la ironía, of course-. Aunque los problemas siguen ahí (alguno de ellos tiene los días contados... 24), creo que los encaro de otra manera más positiva, como ya dije en otra/s entrada/s.

Por otra parte me siento muy arropado en muchos aspectos. Con mi familia, con mi pareja... parece que el "Nuevo Héctor, con nueva fórmula mejorada" gusta más, y eso me hace sentir más en sintonía con ellos. También encuentro mucho apoyo en mis amigos, de mi pueblo y de Sevilla (los que conocí allí, y no necesariamente de allí)... me han aguantado a las duras y a las maduras y se merecen lo mejor por su santa paciencia. Y por último, las nuevas vías de relación que me abre este mismo blog, con gente que estoy deseando conocer en persona (AxiomA, no pudo ser por problemas informáticos este finde; Fifty-Zen, a ver cuando te dejar caer por el Sur; Trianero, que aunque nos conocemos desde hace mucho no nos vemos desde hace más, jeje; así como gente más difusa que llega a través del Flickr, y que me suben mucho el ego, jajajajaja.

A modo de anécdota pongo esta foto que me hizo mi amigo Zehio hace ya unos añitos. Me hace mucha gracia pq acabo de recordarla y he tenido que buscarla. Representa una etapa de mi vida, la estudiantil en Sevilla, previa a los grandes cambios que se avecinaron al final de la carrera. Fueron tiempos confusos y convulsos (confulsos) en las que me "escondía" detrás de lo que se esperaba de mí y sin dar la cara ante las dudas y problemas que comenzaban a asolarme. Pero eso se acabó, ya no me escondo más, ya creo que me conozco mejor y esa imagen es la que quiero que la gente vea y acepte o no. Se acabó el agradar por necesidad, el no decir nunca que no... que si soy más egoísta, pues a lo mejor...

Está claro ya que el estado de ánimo debe depender de uno mismo, y no de los demás, de si tu jefe hoy se ha levantado más cabrito que de costumbre, de si ese compañero trata de pisarte...

Ánimo a todos los que están pasando por una fase de crisálida-CAPULLO como la que he pasado yo y decirles que la realidad luego nunca es tan terrible como uno la pinta en su cabecita loca. Y otro abrazote enorme pa mis lectores!!!!

martes 10 de noviembre de 2009

Conduciendo-me


Buenas a todos! Después de un agotador día de trabajo (y temiendo que el resto de la semana vaya a peor), por fin tengo un ratito para mí y para escribir aquí!

El domingo, cuando regresaba a los Jereles desde mi pueblo, estuve dándole vueltas a la cabeza mientras conducía. Las reflexiones en sí no tienen mayor interés, pero sí fui consciente del momento de estar solo conmigo mismo, relajado, escuchando la música que quiero al volumen que quiero (y cantando, por supuesto!). Los viajes en coche, al menos esa ruta tan conocida, me relajan mucho. Es un rato en el que forzosamente tienes que estar contigo mismo, puedes pensar o no, reflexionar o no, pero no te queda otra que "auto-aguantarte". Y lo cierto es que disfruto esos momentos; primero en la ida, feliz ante un fin de semana que comienza, todo planes (o no) y expectativas; y la vuelta, pensando en esas vivencias y planeando la semana, con las pilas más o menos cargadas, deseando encontrarme con el Pececito...

Es muy curioso porque en el coche mi mente empieza a viajar sola y no le pongo freno, es muy divertido. Realmente me sirve para ordenar mis ideas, para asentarlas.

En fin, los viajes solitarios tienen ese punto "romántico" en el sentido amplio de la palabra. Tb fantaseo...¿y si me desvío? ¿y si doy la vuelta? ¿y si simplemente me detengo en ese pueblo 5 minutos? ¿no es increíble esa puesta de sol? ¿el nivel del pantano ha subido?... Es tan fácil disfrutar con algo tan sencillo. Desde luego, si tener el trabajo relativamente lejos de los seres queridos tiene algo positivo es eso: los viajes de ida y vuelta por senderos conocidos, que no son sólo viajes físicos.


PD: Gracias por la Ameba, Fifty-Cent, para mí ha sido como una especie de regalo-premio que me ha hecho más ilusión de la que crees.